domingo, mayo 24, 2009

El amparo de Corrientes a la preservación de las Misiones

Hubo un momento en que los pueblos de las Misiones estuvieron en peligro de perderse por la intolerancia de un poderoso hechicero llamado Ñesú, que al ver que su poder se iba desvaneciendo por la influencia de los padres jesuitas comenzó a conspirar su destrucción. Ñesu esperaba recuperar su influencia y poder aniquilando a los religiosos y borrando de la faz de la tierra todos sus símbolos que representaba a su Dios.

Los antiguos pueblos de las jesuítica Provincia de las Misiones tienen su origen en la labor evangelizadora que llevaron adelante los padres jesuitas desde principios del siglo XVII. Su gran iniciador fue el padre Roque González de Santa Cruz, asunceño de nacimiento, quien por orden del padre Marciel de Lorenzana comenzó en el año 1612 a explorar el territorio del río Uruguay, transitando por parajes en los que nunca antes había entrado un español. Al advertir que las tierras estaban pobladas por gran cantidad de indios guaraníes, se propone agrupar a los indios en poblados, para lo cual obtiene del general Francisco González de Santa Cruz, su hermano que ese entonces era teniente de gobernador de la ciudad de Asunción, licencia con facultades para fundar reducciones en las zonas próximas a los ríos Paraná y Uruguay. Fue así como se fueron fundando las reducciones de Nuestra Señora de la Encarnación de Itapúa (25.03.1615), Santa Ana (1615, que luego pasó a los padres franciscanos), Yaguapóa (1618, que luego se fundió con Corpus Christi), Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Ibitiracuá (08.12.1619), San Nicolás del Piratiní (03.05.1626), San Francisco Javier (1626), Nuestra Señora de los Reyes de Yapeyú (04.02.1627), Nuestra Señora de la Candelaria del Caazapá Miní (principios de 1628), la Asunción del Yjuhí (15.08.1628) y la de Todos los Santos del Caaró (01.11.1628). Es por ello que el padre Roque González de Santa Cruz fue el verdadero precursor de la población de estos territorios y a quien podríamos llamar con justicia el fundador de las Misiones del Uruguay.

Los primeros años de la población no se transitaron con facilidad, los padres debieron luchar contra las antiguas costumbres y hábitos fuertemente arraigados en la población guaraní, que se debatían entre el nuevo Dios que se les presentaba y las antiguas creencias sustentadas por sus hechiceros. Aunque muchos de ellos comenzaron a profesar la fe cristiana, otros permanecieron leales a sus hechiceros que conspiraban en secreto contra los padres jesuitas. Fue así que sobrevino el más cruel de los actos perpetrados, el martirio de los padres Roque González de Santa Cruz, Juan del Castillo y Alonso Rodríguez, que fueron masacrados salvajemente por los sequitos del cacique Ñesú.

Reconstrucción inédita del martirio y de la jornada de auxilio a los religiosos de la Compañía de Jesús por los vecinos de las Corrientes

En el mes de diciembre del año 1628, el capitán Manuel Cabral de Alpoin se encontraba en el pueblo y reducción de Nuestra Señora de la Limpia Concepción de Itatí en compañía de su doctrinante fray Juan de Gamarra, cuando de repente llegó el padre Francisco Clavijo de la Compañía de Jesús trayendo nuevas de como los indios del Uruguay se habían alzado y muerto a los padres Roque González de Santa Cruz, Juan del Castillo y Alonso Rodríguez y que las vidas de los demás padres corría peligro porque los indios querían matarlos a todos y destruir todas las reducciones. Por la gravedad de lo sucedido, se dirigieron inmediatamente a la ciudad de las Corrientes y en el viaje el capitán Manuel Cabral de Alpoin se fue interiorizando de los pormenores de lo sucedido.

Al padre Roque González de Santa Cruz le había facilitado la entrada a la tierra del Caaró un cacique llamado Quarobay. Habitaba además en aquellas tierras, en un paraje llamado Yjuhí, un cacique hechicero muy poderoso llamado Ñesú, el cual en un principio fue amable con los padres, pero luego de darse cuenta de cómo iba perdiendo su primacía entre los indios comenzó a dar aviso a todos los caciques que matasen a los padres que había en sus tierras, porque de otra manera echaría sobre ellos innumerables maldiciones.

El miércoles 15 de noviembre de 1628, los padres Roque y Alonso se dispusieron a celebrar la fiesta de la dedicación del pueblo del Caaró desconociendo el conjuro que contra ellos se había hecho, después de dar la misa el padre Roque se encontraba aderezando una campana y poniéndole una cuerda en la lengüeta para colgarla de la capilla y así tocarla y alegrar a la gente. Fue entonces cuando el cacique principal Carupé hizo una señal a uno de sus indios llamado Maraguá para que lo matase, procediendo éste a darle un furioso golpe con un garrote en la cabeza del padre Roque, que lo mató al instante. Exsultantes con esta victoria, se dirigieron luego a la choza donde estaba el padre Alonso y lo mataron a porrazos y seguidamente despojaron la iglesia de sus ornamentos y se vistieron algunos con las rasgadas vestiduras sacerdotales, no satisfechos con las atrocidades cometidas, destrozaron una imagen de la virgen que el padre Roque llevaba siempre consigo y procedieron luego a quemar los cuerpos de los dos religiosos junto con la capilla. Fue en ese momento, en medio de las llamas, cuando les hablo el corazón del padre Roque, les dijo en su lengua a los naturales “...que él había venido a sus tierras por el bien de sus almas... que aunque me matáis no me matáis, mi alma va al cielo, y no tardara el castigo...”. Al no comprender los indios de donde salían estas palabras, ya que la cabeza del padre Roque estaba hecha pedazos, procedieron entonces a abrirle el pecho y sacarle el corazón, atravesándolo con una flecha y volviéndolo al fuego otra vez, el cual no se quemó, quedo solamente algo chamuscado pero entero. No todos los indios fueron cómplices de esta barbarie, muchos de ellos se vieron sorprendidos por lo sucedido y manifestaron su dolor y pena, entre ellos un cacique anciano reprendió a los asesinos por su feroz crimen y por esta acción lo mataron a golpes de palo.

La noticias de la muerte de los padres llegó al paraje del río Ijuhy el viernes 17 de noviembre e inmediatamente el cacique Ñesú envió una chusma a buscar al padre Juan del Castillo. Lo sorprendieron a las tres de la tarde mientras estaba rezando vísperas en la puerta de la capilla, lo llevaron atados de manos dándole golpes y arrastrándolo por la tierra cantando “ahora morirás en nuestras manos como Roque y Alonso y no quedará de vuestra familia rastro alguno”. El padre Juan les rogó que lo llevasen con sus hermanos para morir juntos, a lo que respondieron con estocadas de lanzas, flechas y otros palos agudos en todo su cuerpo y en los ojos, arrastrándolo por los pedregales y rematándolo con dos piedras grandes sobre su cabeza, echándole mucha leña encima y prendiéndole fuego.

Después de todo lo referido, sucedieron otros acontecimientos en las reducciones vecinas que fueron inmediatamente resguardadas por el buen capitán Nicolás Ñeengrirú, famoso cacique y caudillo de la reducción de la Concepción del Uruguay que llegó a congregar más de setecientos indios dispuestos a vengar la muerte de los padres.

Mientras tanto, al llegar Manuel Cabral y los dos religiosos a la ciudad de las Corrientes, se dirigieron al Cabildo donde el padre Francisco Clavijo relato lo sucedido y suplico les ayudasen. El Capitán Rodrigo Pérez, que a la sazón era alcalde ordinario, dispuso por un Auto que se despachase gente al socorro solicitado.

La reclutación fue voluntaria, el capitán Manuel Cabral de Alpoin fue el primero en ofrecerse, diciendo que iría a su costa, aportando municiones y pertrechos y pagando si fuera necesario soldados que le acompañen. No tardaron en sumarse otros siete vecinos de las Corrientes, entre los que se encontraron Pedro de Aguirre, Felipe Ruy Díaz, Jerónimo Pérez de Ibarra, Miguel Ortiz de Leguizamo, Juan de Lencinas, Alonso Cano y uno más cuyo nombre no consta en los documentos. Como la situación era de extrema necesidad, partieron ese mismo día de las Corrientes el padre Francisco Clavijo, fray Juan Gamarra, Manuel Cabral y los siete soldados correntinos rumbo a la reducción de Itatí, donde reclutaron doscientos indios guaraníes, al frente de los cuales iba el capitán Santiago Guarepí, cacique principal y capitán a guerra de la reducción.

Hasta ese momento, los preparativos para el socorro le habían insumido ya ocho días, después de los cuales partieron inmediatamente para la reducción de Itapúa que estaba a cincuenta leguas de la ciudad de las Corrientes. A su llegada hallaron al padre Diego de Boroa, a la sazón rector del Paraguay y superior de las reducciones, que estaba sumamente afligido por lo sucedido y desconsolado de ver que en el Paraguay no le habían querido dar socorro. Se dirigieron entonces a la reducción de la Concepción, donde hallaron seis o siete indios presos por estar implicados en el levantamiento, con los cuales procedió el capitán Manuel Cabral de Alpoin a realizar las averiguaciones pertinentes sobre los delitos cometidos y convencido de que tres de ellos eran culpables de la muerte de los padres, mando hacer justicia de ellos ahorcándolos.

Al día siguiente pasaron a la reducción de San Nicolás de Piratiní donde casi no se detuvieron, dándoles a entender a sus habitantes que iban a castigar a los delincuentes y a socorrer a los indios buenos. Allí se les sumó otro grupo de indios amigos y con ellos pasaron a la reducción de la Candelaria donde llegaron el martes 19 de diciembre al medio día, se encontraron allí con otro vecino de las Corrientes llamado Cristóbal Gallegos que había estado vaqueando con el padre Antonio Bernal. Pasaron allí la noche y al amanecer del miércoles, cuando salía el sol, se encontró la reducción rodeada de gran número de indios que en pie de guerra se aprestaban a darle asalto. Fue entonces cuando el capitán Manuel Cabral de Alpoin dispuso la gente para salir a su encuentro en número de cuatro españoles y quinientos o seiscientos indios amigos, dejando tres españoles con doscientos indios amigos en guarda y defensa de la reducción y de los padres que en ella estaban.

Avanzaron hasta encontrarse cara a cara con los enemigos y comenzaron a pelear, pero al ver los enemigos el daño que los arcabuces les producían comenzaron a replegarse a un monte cercano, donde se fortificaron construyendo una empalizada de ramas para defenderse. Viendo lo sucedido, el capitán Manuel Cabral de Alpoin dio orden a los indios amigos para que entrasen en el monte en seguimiento de aquellos y como no se atrevían a entrar, alegando que por estar fortificados los iban a matar, el capitán Manuel Cabral de Alpoin y los cuatro soldados correntinos tomaron la iniciativa y entraron al monte, esta valerosa determinación bastó para que los siguieran los indios amigos y luego comenzó una dura batalla hasta que se les acabo las municiones, razón por la que tuvieron que replegarse nuevamente fuera del monte.

Como la batalla no progresaba, envió gente a la reducción para ver si habían sido atacados y como esto no sucedió, requirió que viniesen los tres soldados correntinos que allí se hallaban con los indios que quedasen para hacerles todos juntos frente al enemigo. Rodearon el monte y les mando decir a los enemigos fortificados que entregasen a los culpables de la muerte de los padres, que si así lo hacían, les aseguraba la vida y libertad de los demás, le respondieron “que no saldrían y si entraban les matarían a todos y en sus cabezas habrían de beber chicha”. Conocida la negativa, entraron de nuevo al monte y pelearon con gran valor hasta que los desbarataron y los que huían eran capturados por los indios amigos que los esperaban fuera del monte. Prendieron a más de cien y los llevaron a la reducción de la Candelaria, adonde nuevamente hicieron los interrogatorios y averiguaciones necesarias para hallar a los culpables y hallaron entre ellos doce caciques principales implicados en el delito.

Al día siguiente fueron hasta el río Ijuhy, paraje donde habían matado al padre Juan del Castillo, paraje que encontraron despoblado y solo pudieron prender a un indio que fue ajusticiado por ser uno de los responsables de la muerte del padre Castillo. Volvieron luego a la reducción de la Candelaria, donde nuevamente hicieron interrogatorios y averiguaciones entre los indios capturados para saber cuales de ellos eran los mas principales, hallaron entre ellos dos caciques, a los cuales Manuel Cabral les dio instrucciones para que entrasen a la tierra y les dijeran a los demás indios que sean buenos y obedientes con los padres y que sean cristianos y les dijeran a los demás indios que la guerra se había acabado.

Antes de soltar a los caciques, les hizo una demostración del poder que los españoles tenían, para lo cual tomo un tablón de los mas gruesos que halló y mando a Pedro de Aguirre que le tirase con un arcabuz, la bala atravesó de claro el madero y los indios quedaron pasmados y atemorizados pues nunca antes habían visto un arcabuz, diligencia que se realizó solo para amedrentarlos y les dio ocho días de plazo para que cumpliesen su misión, ordenándoles además que devuelvan todo lo que les habían robado a los padres.

Después de unos días regresaron los caciques trayendo algunas de las cosas que habían robado a los padres, diciendo que los indios se hallaban todos desparramados por los montes y por el temor que tenían no se animaban a volver ahora, pero que lo harían ni bien les pasase el miedo y se reducirían y obedecerían a los padres. De allí se dirigieron a la reducción de San Nicolás, la cual aseguraron y el capitán Manuel Cabral de Alpoin les volvió a advertir a todos que sean buenos con los padres, que si no lo hacían volvería a venir con más españoles y los castigaría a todos. Quedó así la reducción en paz y quietud y por esa razón volvieron a la reducción de la Concepción, donde permanecieron por espacio de catorce días construyendo balsas y canoas para ir río arriba en procura de los responsables que faltaba castigar. En el transcurso de estos días, llegaron varios mensajeros a pedir y rogar que los españoles no volviesen, que ellos se comprometían a traer de donde estuviesen a los caciques responsables y su chusma que faltaba castigar. Aceptó ésta proposición Manuel Cabral y les dio catorce días de plazo para que los hallasen y los llevasen a la ciudad de las Corrientes, y así lo aceptaron y partieron en su búsqueda. Antes de partir para la ciudad de las Corrientes, Manuel Cabral les pidió a los caciques de la reducción que recibiesen a los indios que había traído presos con él y les diesen tierras para sus labranzas y para hacer sus casas y que los tuvieran por naturales de ella.

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Mapa de la Jornada de Socorro a las Misiones del Uruguay

Como reconocimiento de los servicios prestados por el capitán Manuel Cabral de Alpoin, los padres de la Compañía de Jesús le extendieron en agradecimiento una “Certificación de Servicios”, la cual fue hecha en la reducción de la Concepción del Uruguay el 14 de enero de 1629, firmada por el padre Diego de Boroa, rector del Colegio de la Compañía de Jesús y superior de las reducciones del Paraná y Uruguay, en nombre de los padres Diego de Ampuero, Diego de Alfaro, Francisco Clavijo, Alonso de Aragón, Pedro Bosquer, Pedro Romero, Adriano Crespo, Tomás de Urueña, Andrés de la Rua, y Josepe Ordoñes.

Pacificada la región, Manuel Cabral con sus siete valientes soldados y los indios guaraníes de Itatí se dirigieron a la reducción de Itatí, donde fueron recibidos con procesión y gran fiesta. De allí prosiguieron hasta la ciudad de las Corrientes, donde al cabo de unos días trajeron a uno de los caciques culpables y del cual se hizo justicia ahorcándolo en la plaza pública, el otro cacique dijeron no lo pudieron hallar porque se había retirado tierra adentro hacia la mar donde le perdieron el rastro, el cacique fugitivo era nada mas y nada menos que Ñesú.

Lo notable de esta jornada fue que aunque hubo muchos heridos, inclusive Manuel Cabral salió muy mal herido, no hubo ninguna baja que lamentar ni de españoles ni de indios amigos. Esta jornada de socorro fue un notable servicio a la estabilidad de la región, porque de no realizarla, el alzamiento hubiera acabado con todos los poblados y se hubiesen perdido las misiones del Uruguay.

Los tres padres martirizados fueron beatificados por Pío XII el 28 de enero de 1934 con las letras apostólicas Dei viventis militum y canonizados por Juan Pablo II el 16 de mayo de 1988 en Ñú Guazú (Asunción, Paraguay).

martes, marzo 24, 2009

El Escudo de Armas del fundador de Corrientes

En el ámbito de la Provincia de Corrientes, el historiador Manuel V. Figuerero fue el primero que presentó un diseño del escudo de armas del fundador de la Ciudad de Corrientes (El Escudo de Corrientes, Buenos Aires, 1921, Pág. 40). El escudo que Figuerero adoptó para su publicación lo tomó del Nobiliario de Alonso López de Haro (Nobiliario genealógico de los Reyes y títulos de España, Madrid, 1622, Tomo I, Pág. 467). Este escudo de armas que Figuerero adjudica al adelantado no es el correcto, pues era el que utilizaba la familia Vera de Mérida y en él está la espada de Santiago, siendo que esta espada sólo se pone en el escudo cuando su propietario pertenece a la orden de caballería de Santiago y el adelantado no pertenecía a ella. En el año 1967, el historiador Federico Palma publica en la Revista N° 2 de la Junta de Historia de Corrientes una biografía del adelantado (Don Juan de Torres de Vera y Aragón, Corrientes, 1967), en la que adjudica al adelantado el escudo de armas que tomó del Nobiliario de Carlos Calvo (Nobiliario del Antiguo Virreinato del Río de la Plata, Buenos Aires, 1936, Tomo II, Pág. 365), que es una de las representaciones del escudo mas alejadas de la realidad que existe.

La determinación del verdadero escudo de armas que utilizaba el adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón fue una de las tareas que asumió en el año 1987 el Comité Ejecutivo del Cuarto Centenario de la fundación de Corrientes. Su determinación era de vital importancia, pues se esperaba estampar su diseño en uno de los lados de la medalla conmemorativa que mandaría a acuñar el gobierno municipal de la ciudad.

El asunto fue remitido a la Academia Nacional de la Historia para que se pronuncie al respecto. Por su parte la Academia comisionó esta tarea al Dr. Carlos Luque Colombres de la ciudad de Córdoba, uno de sus miembros de número y la persona que hasta ese momento era el erudito de la familia Vera y Aragón de la villa de Estepa en Andalucía. El Dr. Luque Colombres redactó un informe que fue presentado y aprobado por la Academia el 15 de noviembre de 1987, en él, se manifestaba que no se había hallado hasta el momento ningún documento en el que se encuentre estampado el escudo de armas del adelantado Torres de Vera y Aragón, por ello, se consultaron documentos mas contemporáneos y publicaciones donde se encontraba dibujado el escudo de la familia Vera. Entre los documentos contemporáneos utilizados, se encontraba una certificación del rey de armas de España del año 1893, que había sido otorgada por solicitud del general don José Ignacio Garmendia que aducía ser descendiente del adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón, cosa que no es cierta, donde estaba dibujado un escudo de armas que se le adjudicaba al adelantado.

Escudo de Armas erróneo del adelantado

Escudo de Armas erróneo sugerido por la ANH

Este escudo de armas fue finalmente adoptado por el Comité Ejecutivo del Cuarto Centenario y se estampó su diseño en la medalla conmemorativa que le fue encargada acuñar en dos tamaños a la Casa Piana de Buenos Aires, quien a su vez encargó su diseño al escultor Juan Roberti. Asimismo, se utilizó este escudo para el monumento que se inauguró el 28 de mayo de 1988 en la entrada del Parque Mitre con la asistencia del alcalde y vecinos de Estepa que vinieron especialmente para las celebraciones del Cuarto Centenario, cabe mencionar que el costo de la construcción de este monumento fue donado íntegramente por el Dr. Héctor Boó.

Monumento en la entrada del Parque Mitre

Monumento en la entrada del Parque Mitre

Medalla Conmemorativa del 4° Centenario

Medalla Conmemorativa del 4° Centenario

El escudo de armas adoptado, amén de no ser el correcto, presentaba algunas irregularidades en su diseño, pues en él sólo se representaban tres órdenes de veros en forma de campanas, siendo que el antiguo diseño del escudo de la familia Vera se representaba con seis órdenes de contraveros ondulados.

Personalmente debo manifestar que he buscado incansablemente testimonios o documentos en los que se halle estampado el escudo de armas del fundador de la Ciudad de Corrientes, pues ya no quedaban vestigios de su casa natal ubicada intramuros en la villa de Estepa y en la capilla familiar en la Iglesia Mayor de Estepa que antiguamente ostentaron esculpido en piedra su escudo familiar, todo lo cual consta por testimonios auténticos del año 1668. Desafortunadamente, tampoco se halla constancia de él en el rico archivo familiar que conservan hoy los descendientes de la familia. Es por ello que mi búsqueda resultó infructuosa, inclusive hasta la publicación de mi libro biográfico del adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón, en el que por prudencia, opté por no pronunciarme al respecto. Hasta hoy, solo tenía como testimonio el escudo de armas del adelantado don Juan Alonso de Vera y Zarate que el Dr. Luque Colombres descubrió en el Archivo de Tribunales de Córdoba, donde se representan en un cuartel la ascendencia por vía paterna con las armas de Vera y Aragón, que me inducía a pensar que debía ser éste el verdadero diseño del escudo del adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón. No obstante, en la prosecución de mis investigaciones, he logrado conseguir recientemente un fiel testimonio del escudo de la familia Vera y Aragón de Estepa gracias a la generosa colaboración de mi amigo Mauro Gambini Vera d'Aragona de la ciudad de Nápoles, descendiente de la familia Vera y Aragón de Estepa que estudió e investigó detalladamente la vida y trayectoria del licenciado Francisco de Vera y Aragón.

El testimonio de que hago referencia, lo constituye el escudo de armas estampado en relieve en varias cartas remitidas por licenciado Francisco de Vera y Aragón al rey de España, hermano del adelantado y en ese entonces embajador de España en Venecia, custodiados por el Archivo de Simancas de España. En los documentos citados, se puede advertir que el escudo estampado difiere del que fuera sugerido por la Academia Nacional de la Historia y más tarde adoptado por el Comité Ejecutivo del Cuarto Centenario de la fundación de Corrientes. Por ello, el escudo estampado en la medalla conmemorativa estaba incompleto y con algunos errores de representación, pues en él solo estaban representadas las armas de la familia Vera, siendo que en el escudo que utilizaba la familia en ese tiempo ostentaba las armas de Vera y las de Aragón. Es por ello, que de acuerdo con el diseño estampado en los documentos, en términos heráldicos el verdadero escudo del fundador de la Ciudad de Corrientes debe ser representado de la siguiente manera:

Partido, en el primer cuartel las armas de Vera, representadas por seis ordenes de contra veros ondulados de sable en campo de plata, rodeado por una bordura de gules con ocho aspas de oro, en el segundo cuartel las armas de Aragón, representadas por cuatro bastones de gules en campo de oro, lleva por timbre una corona real de oro y por divisa un águila pasmada de sable, en cuyo pico sostiene una cinta de plata con el lema VERITAS VINCIT de sable.

Escudo de Armas del Adelantado

Escudo de Armas del Adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón

Afortunadamente, la perseverancia ha dado sus frutos, el hallazgo de viejos documentos traspapelados en antiguos expedientes me permite hoy rectificar algo que hasta ahora estaba equivocado y dar a conocer el verdadero escudo de armas del fundador al conmemorarse en este año 2009 los 421 años de la fundación de la Ciudad de Corrientes.

sábado, marzo 14, 2009

Acta de Fundación de Corrientes

El testimonio de la fundación de la Ciudad de Corrientes es uno de los documentos más notables que nos dejaron los conquistadores españoles, mediante él, se puede uno imaginar como se fueron sucediendo los acontecimientos en ese momento. Primero se dio curso a los trámites de rigor, por los cuales se le da el nombre a la ciudad, se establecieron sus límites, se nombraron las primeras autoridades del Cabildo y se les recibió juramento de ellos. Paso seguido, se señaló el sitio para la construcción de la Iglesia Mayor, con advocación a Nuestra Señora del Rosario, a la cual se constituyó por patrona de la ciudad. Luego llega el momento mas solemne de la ceremonia, se fija en mitad de la proyectada plaza principal el palo de justicia, donde se cuelga el rollo y desenvainando su espada el adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón le da dos golpes invocando el nombre del rey, quedando de esta manera a finalizada la ceremonia fundacional. Pasaron luego las autoridades en compañía del adelantado a recorrer el campo y determinaron lo que sería el ejido de la ciudad, para que en el se repartan los solares a los vecinos pobladores.

El Acta fundacional es un bello documento, patrimonio indiscutido de nuestra historia, que nos permite saber cómo y cuándo fue fundada nuestra ciudad.

Acta de Fundación de la Ciudad de Vera
1° página del Acta de Fundación

Para acceder al contenido completo del Acta de Fundación haga click aquí

sábado, noviembre 22, 2008

Artículos periodísticos publicados

"El Libro Capitular de la Fundación de Corrientes
Diario La República de Corrientes, Suplemento El Cultural, edición del domingo 23/04/2006.
Edición digital en PDF del Suplemento El Cultural

"Niegan a supuesto pariente de Andresito"
En una entrevista exclusiva, el historiador Gustavo Sorg asegura que es imposible hablar de descendientes en Corrientes del héroe misionero, ya que no hay ningún documento que lo atestigüe. Desestima a quienes afirman provenir de la familia Guacurarí.
Diario La Republica de Corrientes, edición del 27/11/2006. Si quiere ver la nota publicada: pulse aqui.

"Convento franciscano: un edificio para rememorar. Historia de su fundación"
Diario La República de Corrientes, Suplemento Viajes & Turismo, edición del domingo 29/04/2007.
Edición digital en PDF del Suplemento Viajes & Turismo

"El Milagro de la Cruz"
Diario El Litoral de Corrientes, edición del lunes 7/04/2008. Si quiere ver la nota publicada: pulse aquí.

"Entre la devoción y la ciencia, una pregunta: ¿reliquia histórica?"
Diario El Litoral de Corrientes, edición del sábado 3/05/2008. Si quiere ver la nota publicada: pulse aquí.

"¿Era Berón de Astrada o Verón de Estrada?: su origen familiar"
Diario El Litoral de Corrientes, edición del jueves 10/04/2008. Si quiere ver la nota publicada: pulse aquí.

"La TARAGUI olvidada"
Polémica interpretación hace un historiador de su significado y hasta de la forma ortográfica.
Diario El Litoral de Corrientes, edición del sábado 22/11/2008. Si quiere ver la nota publicada: pulse aquí.

Taragui correntinaTaragui: Lagartija típica de la Ciudad de Corrientes
(Fotografía: gentileza de Edwin Harvey)

"El verdadero escudo del fundador de Corrientes"
Diario El Litoral de Corrientes, edición del viernes 3/04/2009.
Al cumplirse el 421 aniversario de la fundación de la Ciudad de Corrientes, la ciudad puede conocer por primera vez el escudo de armas de su fundador, el adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón.

"La Fundación de la Ciudad de Corrientes"
Diario La República de Corrientes, edición del miércoles 8/4/2009. Si quiere ver la nota publicada: pulse aquí.

"Opinión del libro "La invención de Andresito" del Lic. Deniri"
Diario El Territorio de Posadas (Misiones), edición del 31/05/2009. Si quiere ver la nota publicada: pulse aqui.

martes, noviembre 18, 2008

Artículo periodístico con la opinión del Dr. Maeder

El domingo 2 de septiembre del año 2007, el Diario Norte de Resistencia (Chaco) publica en el suplemento Chaqueño un artículo del Dr. Ernesto J. A. Maeder de la Junta de Estudios Históricos del Chaco con su opinión del libro "Juan de Torres de Vera y Aragón - Nueva Historia de la fundación de la Ciudad de Vera".

Agradezco al Dr. Maeder sus palabras, por ser él una persona que merece mi profundo respeto y admiración por su destaca trayectoria en el campo de los estudios geohistóricos de nuestra región.
Para conocer el artículo, hacer click sobre la imágen

martes, noviembre 20, 2007

El Tupí - Propuesta de Homenaje

Alonso de Vera y Aragón, capitán nombrado por el adelantado para llevar adelante la fundación de una ciudad en el paraje de las Siete Corrientes, fue el primer teniente de gobernador que tuvo la ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes. Fue un noble caballero, no por descender de la nobleza sino por su honradez; generosidad; lealtad y destacado valor. Nació en la ciudad del Cuzco en el año 1555 aproximadamente, hijo del conquistador andaluz Pedro Díaz de Torres, hermano del adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón, y de la inca doña Elena. Por sus venas corrían fusionadas la sangre española y americana. Lo llamaban el Tupí por el color moreno de su piel y para diferenciarlo de sus primos homónimos.

Su padre fue de los primeros conquistadores venidos al Perú y se halló presente en las guerras civiles entre los conquistadores. Alonso de Vera y Aragón hizo sus primeras armas en el Perú hasta que un día fue llamado por su tío el adelantado para que colabore con él en la gobernación del Río de la Plata como uno de sus hombres de confianza. En el año 1580 asistió a la fundación de la ciudad de la Trinidad y puerto de Buenos Aires con el general Juan de Garay, desde donde se dirigió a España en la carabela San Cristóbal de la Buenaventura de su propiedad en compañía del comisario y custodio de la orden franciscana fray Juan de Rivadeneyra a traer pobladores y frailes. Fray Juan de Rivadeneyra llevaba al Rey un memorial en el que en uno de sus párrafos aconsejaba la fundación de una ciudad de españoles en el paraje de las Siete Corrientes, recomendación que seguramente fue señalada por el Tupí, sin saber que iba en compañía del que sería su iniciador y primer teniente de gobernador.

Una vez que el adelantado pudo pacificar la frontera de la ciudad de Asunción, que era acosada por las continuas incursiones de los indios Guaicurúes, se determinó de realizar la población del paraje de las Siete Corrientes. Comisionó al Tupí las tareas de exploración y preparación del terreno para la fundación. Alonso de Vera y Aragón partió de Asunción a a mediados de 1587 llevando en su compañía hombres e indios amigos. Desembarcaron en la playa Arazaty donde asentaron su Real y desde allí comenzaron a realizar las primeras exploraciones y contactos con los naturales que habitaban en la zona.

Al arribo del adelantado Juan de Torres de Vera y Aragón y del escribano Nicolás de Villanueva se procedió a realizar la solemne ceremonia acostumbrada en las fundaciones. El acto fundacional tuvo lugar el domingo 3 de abril de 1588, se procedió a fijar el palo para el rollo de justicia y desenvainando su espada el adelantado le dio dos golpes diciendo por el Rey don Felipe II, con lo que quedo formalmente fundada la ciudad de Vera.

El adelantado permaneció en la ciudad hasta la madrugada del jueves 7 de abril que partió con destino a la ciudad de Santa Fe, en el transcurso de ellos le expidió el titulo de capitán general y justicia mayor a Alonso de Vera y Aragón, que lo presento al Cabildo de la ciudad de Vera el jueves 7 de abril, después de partir el adelantado.

Firma de Alonso de Vera y Aragón
Firma de Alonso de Vera y Aragón, el Tupí

Los enemigos políticos del adelantado, encabezados por Juan Caballero de Bazan, trataron por todos los medios de que ningún pariente del adelantado ocupasen cargos de tenientes, sin embargo los pobladores de la ciudad de Vera apelarían la decisión de la Real Audiencia de la Plata por medio de una carta redactada por los capitulares el 20 de agosto de 1588 en la que expresaban: “porque el dicho Alonso de Vera no gobierna en mucha uniformidad de todos los soldados y vecinos de ella sin hacer agravio a nadie y mucho recogimiento”. Otra situación similar se presenta cuando asume la gobernación don Fernando de Zarate, es sabido que cada gobernador nombraba a sus tenientes al momento de asumir el cargo. Nuevamente el Cabildo de la ciudad se manifiesta a favor de la continuidad del Tupí, presenta una petición el 9 de agosto de 1593 en la que expresaban: “suplicamos a Vuestra Señoría en su nombre de toda esta ciudad nos provea por teniente de gobernador al capitán Alonso de Vera y Aragón pues a sido padre de esta población y gastado su hacienda y entendemos que con su ayuda irá esta ciudad en aumento”. El alto contenido emotivo de esta petición excede los formalismos de la época, es más que evidente el cariño y respeto que los pobladores sentían por el Tupí.

Alonso de Vera y Aragón gobernó la ciudad hasta el mes de noviembre del año de 1596, fue reemplazado por el capitán Garci Rodríguez de Arellano por titulo expedido por el gobernador Juan Ramírez de Velasco. Fueron ocho largos años de gobierno en los tiempos más difíciles los que le tocó gobernar al Tupí. Durante este tiempo la ciudad soporto el continuo ataque de los indios guaraníes del Paraná arriba que cercaron el fuerte y la población estuvo a punto de perderse, el asedio de la ciudad fue a consecuencia de la matanza de la mandioca donde veintidós españoles perdieron la vida en manos de los guaraníes, y envalentonados éstos por su triunfo decidieron sitiar la ciudad e intentar destruirla. Quedó la ciudad abatida y la mayoría del ganado que se había traído a la fundación había huido a la campaña, el Tupí se dirigió a la ciudad de la Asunción de donde trajo a su costa más ganado para el sustento de los pobladores. Durante su gobierno se organizo la ciudad y se realizaron los primeros repartos de encomiendas y tierras para estancias.

Nada sabemos de su vida desde el momento que dejo el gobierno hasta el año 1603 en que es elegido por los capitulares salientes para ocupar el cargo de Alcalde Ordinario de la Santa Hermandad, distinción que no quiso asumir pues se encontraba ocupado en la elaboración de una información de meritos y servicio para su tío el adelantado y aunque fue intimado por el gobernador Hernandarias, enemigo manifiesto de la familia Vera y Aragón, para que tomase posesión del cargo, se excusó presentando una Provisión Real de la Audiencia de la Plata en la que se instaba que ninguna justicia le impida la realización de sus negocios. En el año 1607 vuelve a ocupar un cargo de importancia en nuestra ciudad al ser nombrado Juez de Residencia por el gobernador Hernandarias, donde tuvo a su cargo la revisión de la actuación de los funcionarios del gobernador anterior en nuestra ciudad.

En lo referente a su vida familiar, sabemos que el tupí tuvo por su único hijo a don Pedro de Vera y Aragón, ignoramos el nombre de su esposa y si fue casado. Su hijo, siendo menor de edad, se unió en matrimonio con doña Inés Arias de Mansilla, hija de Francisco Arias de Mansilla y de doña Lucia de Espinosa, pobladores asimismo de la Ciudad de Vera. De este matrimonio nació un hijo llamado don Alonso de Vera, que falleció de tierna edad. El Tupí falleció probablemente en la ciudad de Asunción antes del año 1611, ocasión en que por la gravedad de su enfermedad otorgó un poder para testar al capitán Andrés Lobato de Godoy, intimo amigo de la familia Vera y Aragón.

El amor que tenía el Tupí por los indios naturales quedó demostrado en una de las cláusulas de su testamento, en la que expresaba se diese a los indios de su encomienda la cuarta parte de su derecho sobre el ganado cimarrón que había en la jurisdicción de la ciudad de San Juan de Vera y que utilizaran el dicho ganado para su sustento, a cambio de esta donación pedía a los indios que pagasen al sindico del convento franciscano cien misas por su alma. La generosidad del Tupí se vuelve a manifestar en su hijo Pedro, quien por medio de una carta de donación otorgada el 1° de septiembre de 1611, eximía a los indios del pago de las cien misas.

Es notorio que en nuestra ciudad no haya ningún monumento que honre su memoria. Sin embargo, existe una pequeña plaza que llevaba su nombre, pero fue cambiada por iniciativa de una concejal con marcados prejuicios ideológicos. Mientras los primeros pobladores lo denominaban padre de esta población, el transcurso del tiempo y el desconocimiento de su calidad humana y valiosa actuación han hecho que su persona pase inadvertida. Con el advenimiento de la inauguración del nuevo tramo de la Avenida Costanera, sería justo que en algún lugar de ella, por ejemplo en su rotonda, se realice un homenaje en memoria de nuestro primer teniente de gobernador, siendo el lugar señalado mas que apropiado, ya que fue en ese mismo lugar donde comenzó a trabajar por nuestra ciudad, fue allí donde desembarcó y dio principio a nuestra ciudad.

lunes, noviembre 19, 2007

Instituciones Académicas a la que pertenece

Miembro Adherente de la Junta de Historia de Corrientes. (Ingreso: Corrientes, 14/10/2005)

Ingreso de Gustavo Sorg a la Junta de Historia de Corrientes
Gustavo Sorg recibe el diploma de la J.H.C. del Lic. Enrique Deniri

Miembro de Número del Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas. (Ingreso: Corrientes, 26/10/2005)

Acto de Clausura del ICCG
Acto de Clausura del I.C.C.G. - Diciembre/2005

Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes del Instituto Paraguayo de Genealogía Ruíz Díaz de Guzmán.

Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes del Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Córdoba. (Designación: Cordoba, 05/2007)

Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes de la Academia Paraguaya de la Historia. (Ingreso: Asunción, 28/06/2007)

Ingreso de Gustavo Sorg a la Academia Paraguaya de la Historia
Acto en la Academia Paraguaya de la Historia - Asunción, 2007

Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán. (Designación: San Miguel de Tucumán, 09/08/2007)

Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas. (Designación: Buenos Aires, 13/08/2007)

Miembro de Número del Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes. (Ingreso: Corrientes, 03/07/2008)

Miembro Correspondiente por la Ciudad de Corrientes de la Junta de Historia de Goya. (Ingreso: Goya, 26/09/2008)

Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes de la Academia Argentina de la Historia. (Ingreso: Buenos Aires, 08/10/2008)

Ingreso de Gustavo Sorg a la Academia Argentina de la Historia
Gustavo Sorg recibiendo el diploma y medalla de Académico

Declaración de beneplácito de la Honorable Cámara de Senadores de la Provincia de Corrientes: En la Sesión Orinaria del día 20 de diciembre de 2008, la Honorable Cámara de Senadores aprobó un Proyecto de Declaración presentado por la senadora Rosa Isolina Passeto por el cual se expresa beneplácito por la incorporación del historiador Gustavo Miguel Sorg a la Academia Argentina de la Historia. Corrientes, 20/11/2008 - Declaración N° 52/08.

Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes del Centro de Estudios Genealógicos e Históricos de Rosario. (Designación: Rosario, 16/12/2009)

Investigaciones Publicadas


Doña Inés Arias de Mansilla”, Boletín Nº 3, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2004.

El capitán Simón de Mesa”, Boletín Nº 3, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2004.

"Los González Alderete de Corrientes", Boletín N° 3, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2004. En colaboración con Julio Carmelo Goitia y Juan Manuel Medrano Balcarce.

Los festejos por el nacimiento del príncipe Felipe Prospero en la ciudad de San Juan de Vera – Año 1659”, 5º Congreso de Historia de la Provincia de Corrientes, Correintes, 23 y 24 de junio de 2005.

Los Villanueva”, Boletín Nº 4, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2005.

Nuestros Héroes Olvidados”, Boletín Nº 4, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Ponencia como Miembro de Número del Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2005.

Los Cabral de Melo y Alpoin”, Edición Especial del Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2005.

Aporte Documental en la reedición del libro “El gobernador Domingo Martínez de Irala” de Ricardo de Lafuente Machain, Academia Paraguaya de la Historia, Asunción 2006.

Nota: Se publica por primera vez la versión paleográfica del Titulo de Gobernador dado por el rey a Domingo Martínez de Irala.

Los González de Santa Cruz”, Boletín Nº 5, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2006.

Nota: En esta publicación se transcribe completamente una información inédita en la que se prueba que el autor intelectual de las Ordenanzas que instituyó el gobernador Domingo Martínez de Irala fue el escribano Bartolomé González, padre del jesuita mártir Roque González de Santa Cruz.

Noticias Publicadas: Jesuitas del Paraguay - ABC Digital

El padrón del año 1622”, Boletín Nº 5, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2006.

El convento de San Francisco de la ciudad de San Juan de Vera”, trabajo de investigación para la determinación del año de su fundación al conmemorarse los 400 años de la fundación del convento, Anales de la Junta de Historia de Corrientes, N° 8, Año 2006, Corrientes, 2006.

Probanza del indio Antonilo y su reconocimiento de la mestiza doña Marina de Irala”, Historia Paraguaya, Vol. XLVI, Academia Nacional de la Historia, Asunción, 2006.


Portada del libro biográfico de Juan de Torres de Vera y Aragón
Juan de Torres de Vera y Aragón y la Nueva Historia de la fundación de la ciudad de Vera”, Libro homenaje al cumplirse 419 años de la fundación de la ciudad de Corrientes, auspiciado por la Subsecretaria de Cultura y Educación de la Municipalidad de la Ciudad de Corrientes, Corrientes, 2007. Fue presentado el 27/04/2007 por el Dr. Carlos Maria Vargas Gómez en el Museo Histórico de Corrientes "Tte. de gobernador Manuel Cabral de Alpoin"


Gustavo Sorg, Arq. Gabriel Romero, Dr. Vargas Gómez

Noticias Publicadas: La Republica - El Litoral

Origen y descendencia del Maestre de Campo Hernán Mexía Miraval, conquistador del Tucumán”, Boletín N° 5, Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, San Miguel de Tucumán, 2007. Presentado en San Miguel de Tucumán el 14/08/2008.

Nota: En esta publicación se da a conocer por primera vez el origen del conquistador Hernán Mexía Miraval, hasta ahora ignorado por todos los historiadores que procuraron sin éxito determinar su origen.

Noticias Publicadas: La Gaceta

Los Quirós de la Lama”, Boletín Nº 6, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2007.

El alguacil mayor Bernabé de Luján”, Boletín Nº 6, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2007.

El procurador Antonio de la Madriz, genearca de la familia Verón de Astrada”, Revista N° 2, Instituto de Investigaciones Historicas y Culturales de Corrientes, Corrientes, 2007.

"Origen, familia y descendencia de Nufrio de Chaves", Jornadas Histórico Genealógicas "Conformación de la Sociedad Hispanoamericana" (siglos XVI-XIX), Córdoba, 8-10 de Mayo de 2008.

"Colonia Carolina. Los primeros Colonos y la historia de su formación", Junta de Historia de Goya, Ponencia de ingreso como Miembro Correspondiente por la Ciudad de Corrientes, Goya, 26/09/2008.

"El Primer Argentino", Academia Argentina de la Historia, Conferencia de ingreso como Miembro Correspondiente por la Provincia de Corrientes, Buenos Aires, 08/10/2008.

Noticias Publicadas: El Litoral - La Republica

¿Descendientes de Andrés Guacurarí en Corrientes?”, Revista N° 3, Instituto de Investigaciones Historicas y Culturales de Corrientes, Corrientes, 2008. Presentación: Corrientes, 10/12/2008.

Nota: En esta investigación inédita, se prueba que es falsa la pretensión de algunas familias de Corrientes, que se dicen descendientes del caudillo guaraní Andresito, caudillo de Artigas, pretendiendo las mismas exaltar la figura del caudillo con su intento de borrar de la memoria de Corrientes la actuación lamentable que tuvo el caudillo en su estadía en la ciudad de Corrientes.

Noticias Publicadas: La Republica

Antiguas familias correntinas”, Boletín Nº 7, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2008. Presentación: Corrientes, 10/12/2008.

Nota: En esta investigación se desarrolla el origen y descendencia de 27 familias fundadoras y pobladoras de la Ciudad de Vera.

Origen y descendencia de Juan y Felipe de Cáceres”, Genealogía, N° 33, Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, Buenos Aires, 2007.

Origen y descendencia de los Vera y Aragón de Estepa”, Boletín N° 36 del Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Córdoba, Córdoba, 2009.

El nombre de la ciudad de Corrientes y el verdadero escudo de armas del fundador de la ciudad de Vera”, Revista N° 4, Instituto de Investigaciones Historicas y Culturales de Corrientes, Corrientes, 2009. Presentación: Corrientes, 9/12/2009.

El conquistador don Francisco de Mendoza y su hijo don Francisco de Mendoza Manrique”, Boletín N° 37 del Centro de Estudios Genealógicos y Heráldicos de Córdoba, Córdoba, 2010.

Antiguas familias correntinas, 2° parte”, Boletín Nº 8, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2010.

Los antepasados correntinos del presidente chileno Sebastián Piñera”, Boletín Nº 8, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2010.

El destino de los primeros gobernantes del Río de la Plata (1534-1556)”, Revista N° 5, Instituto de Investigaciones Historicas y Culturales de Corrientes, Corrientes, 2010.

El matrimonio del general San Martín”, Revista N° 5, Instituto de Investigaciones Historicas y Culturales de Corrientes, Corrientes, 2010.

Los Cabral de Melo y Alpoin de la ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes”, Boletín Nº 10, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2011.

Descendencia en Corrientes de Amado Bonpland”, Boletín Nº 10, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2011.

La visita del General Manuel Belgrano a Corrientes”, Revista N° 6, Instituto de Investigaciones Historicas y Culturales de Corrientes, Corrientes, 2011.

El coronel Antonio Ezequiel Berón de Astrada. Su origen y descendencia”, Revista N° IX, Centro de Genealogía de Entre Ríos, Buenos Aires, 2011.

La familia del Licenciado don Andrés Garavito de León”, Genealogía, N° 34, Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, Buenos Aires, 2011.

La trama secreta de la deposición del gobernador Alvar Núñez Cabeza de Vaca”, Revista de Historia de Jerez N° 16/17 (2010-2012), Centro de Estudios Históricos Jerezanos, Jerez de la Frontera, 2012.

El alguacil mayor Bernabé de Luján”, Boletín Nº 8, Centro de Estudios Genealógicos e Históricos de Rosario, Rosario, 2012.

Origen y descendencia de la familia Esquivel de Corrientes”, Boletín Nº 11, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2012.

Existió la Hidalguía de Indias”, Revista N° 7, Instituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes, Corrientes, 2012.

Don Francisco de Mendoza”, Revista N° X, Centro de Genealogía de Entre Ríos, Buenos Aires, 2012.

“¡Basta de Historias! La ascendencia imaginaria de Juan de Garay”, Revista N° XI, Centro de Genealogía de Entre Ríos, Buenos Aires, 2013.

Desmitificando conquistadores”, Boletín Nº 13, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2014.

Los Dicidio y Zamudio”, Boletín Nº 13, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2014.

Los Moreno / Sanchez Moreno”, Boletín Nº 14, Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas, Corrientes, 2015.

Los Gribeo”, Genealogía, N° 36, Revista del Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas, Buenos Aires, 2015.

El capitán Gonzalo de Acosta”, Revista N° XIII, Centro de Genealogía de Entre Ríos, Buenos Aires, 2015.

Los Boletines del Instituto Correntino de Ciencias Genealógicas y las Revistas del Intituto de Investigaciones Históricas y Culturales de Corrientes se pueden adquirir en Moglia Ediciones

Quien es Gustavo Sorg

Gustavo Miguel Sorg nació en el año 1963 en la Ciudad de Corrientes de la provincia de Corrientes de la República Argentina.

En el año 2000 comenzó a realizar investigaciones histórico-genealógicas con el fin de reconstruir la vida de sus antepasados y plasmar los resultados de sus investigaciones en un libro de Historia Familiar. La meta que se había propuesto alcanzar no era sencilla, ya que para profundizar sus investigaciones debía realizar pesquisas en archivos alemanes, españoles e italianos por tener ascendientes directos en los mencionados países.

Como su familia es de origen católico, su investigación comenzó con el estudio de registros parroquiales con los que reunió los datos necesarios para reconstruir su historia genealógica que se remonta hasta el siglo XVI en alguna de sus ramas.

La barrera idiomática fue superada con estudio y dedicación, al igual que la comprensión de los distintos tipos de escrituras antiguas con las que estaban confeccionadas las actas parroquiales. A lo largo de sus investigaciones fue perfeccionando su habilidad en la lectura de actas parroquiales redactadas en alemán gótico, catalán e italiano.

Eugen Sorg, bisabuelo de Gustavo Sorg
Eugen Sorg (1859-1945) - Bürgermeister von Salem

Como el solo hecho de armar un Arbol Genealógico no llenaba sus expectativas, se dedicó a estudiar el contexto histórico que les tocó vivir a cada uno de los estratos familiares en su lugar de residencia . Durante su investigación se dedicó además a rescatar documentos y fotografías familiares que lograron conformar en conjunto una verdadera historia familiar.

La habilidad que desarrolló para la investigación, sumada a su constante interés por descubrir lo hasta ahora ignorado, lo llevó a continuar sus investigaciones en los orígenes de su ciudad natal, siempre teniendo en cuenta a sus habitantes, porque su lema es escribir historia con nombre y apellido.

Es un apasionado de la historia colonial, un apasionado de los orígenes de nuestra nación, de la época en que los primeros conquistadores españoles arribaron al suelo americano y fueron estableciendo las primeras ciudades que posibilitaron el nacimiento de nuestra nación y de las demás naciones del continente sudamericano.

Sus investigaciones no solo limitan al territorio argentino, sino también al territorio paraguayo, chileno, boliviano y peruano, ya que todos ellos tenían mucho en común en aquellos años remotos.

De un primer momento sus investigaciones se basaron en fuentes documentales primarias, es decir los documentos originales resguardados en los archivos públicos y privados, lo que le permite realizar su propia interpretación de los hechos y rescatar de ellos situaciones y acontecimientos particulares que fueron totalmente ignorados por los investigadores que los estudiaron.

Los resultados de sus investigaciones son periódicamente publicados en instituciones académicas de Argentina y Paraguay.